Permanecer en Cristo
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El apóstol Pablo en su segunda carta a los Corintios enfatiza el
principio de dar por gracia. Dar con Gracia
revolucionará su vida. Tiene una forma increíble de aclarar
nuestras intenciones y principios de dar.
Dios ha tendido la mano y nos salvó por su gracia increíble. La
gracia es una cosa hermosa. Siempre se hace hincapié en la belleza del
objeto a la vista. Trae la belleza a los demás, amor y encanto. Dios, en
su amor incomparable llegó hasta nosotros en nuestro estado pecaminoso y
demostró su amor al enviar a su Hijo a morir en nuestro lugar en la
cruz. "Nosotros le amamos porque Él nos amó primero." Es en respuesta a
esta gracia que hacemos todo como creyentes en Jesucristo. Él nos ha
bendecido en Su gracia y de Su gracia extendemos la mano y bendecimos a
otros.
El ministerio de dar se centra en la hermosa palabra Gracia. Es una
expresión de ese sacrificio precioso de Cristo.
El apóstol Pablo usa la palabra
"gracia" siete veces en el capítulo ocho donde se establece este
principio de dar por gracia (cf. vv. 1, 4, 6, 7, 9, 16, 19).
Las iglesias en Macedonia estaban
pasando por momentos económicos muy difíciles. Todos estaban en la
pobreza. Estaban en una profunda
pobreza más abyecta que Pablo ni siquiera les pedía la ofrenda
para los santos pobres de Jerusalén que estaban siendo perseguidos por
los líderes religiosos judíos. Él sabía que no podía permitírselos y
avergonzaron a Pablo al ellos "mendigar" por la oportunidad de ser parte
del proyecto (8:1-4). "Doy testimonio de
que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus
fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediéramos el
privilegio de participar en este servicio para los santos...." Vieron
una gran necesidad, y no querían quedarse atrás. Se sintieron tan
conmovido por la inspiración del Espíritu Santo que insistían en ser
parte de la "ayuda para los santos" en Jerusalén.
¿Cómo lo hicieron? "se
dieron primeramente al Señor y luego a nosotros, por la voluntad de
Dios" (v. 5). Así es como siempre debe comenzar la mayordomía. "Primero
se entregaron al Señor." Tenían una relación íntima de amor con el
Señor. Ellos le amaban desde el fondo de su corazón. Cuando te enamoras
con el Señor Jesús entonces tú darás desde el corazón, porque Él es el
primero en todo. Él es dueño de todo porque Él fue a la cruz y murió por
nosotros. Es por amor a Él, que nosotros damos de nuestro mejor
esfuerzo.
Estos macedonios, Pablo dice que son un ejemplo para nosotros de los que
dan por el principio de la gracia.
De su amor por el Señor ellos dan ", según su capacidad, y más
allá de sus posibilidades, dieron con su propia voluntad." No había
espectáculo, ni competencia. Nadie les
aplicó ninguna presión. Ellos daban de la pobreza,
estaban dando sin ninguna presión, era un dar que viene de un
corazón puro. Dieron porque primero se entregaron al Señor.
Si estos creyentes macedonios son un ejemplo de los cristianos de
extrema pobreza que dan como el Señor les permita, entonces el Señor
Jesucristo es un ejemplo de alguien que era muy rico, que renunció a
todo para que otros pudieran hacerse rico.
"Ya conocéis la gracia de nuestro Señor
Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que
vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos" (v. 9).
Acordaos del Señor Jesucristo, como la Palabra pre-encarnada de Dios era
rica, rica en posesión de todo el universo. Era dueño de todo. Todo lo
que tenía que hacer era decir una palabra y así se hizo. "porque
en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las
que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios,
sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y
para él. Y él es antes que todas las cosas, y todas las cosas en él
subsisten" (Colosenses 1:16, 17). Los ángeles se inclinaron y adoraron.
Era rico en honor, alabanza, gloria y adoración. Era rico en amor de su
Padre por él.
Él optó por renunciar a la manifestación de su gloria eterna, y asumir
toda la miseria de un esclavo. Él se hizo hombre. Él era Dios-hombre.
Debido a su obediencia humilde "No
tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado" (Hebreos 4:15). Jesús no estaba vacío de su naturaleza
divina o sus atributos. Fue una autolimitación de su gloria visible
hacia el exterior. Él era Dios aun en el más amplio sentido. Asumió el
papel de siervo. "Él, siendo en forma de
Dios,
no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se
despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los
hombres. Más aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz"
(Filipenses 2:6-8). Esa es la pobreza!
Por otra parte, lo hizo porque te ama. Lo hizo para que tú puedas
llegar a ser extremadamente rico! Pablo ya había dicho a los
Corintios, Dios " [Jesús] Al que no
conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos
justicia de Dios en él" (2 Corintios 5:21).
¡Rico! ¡Tú eres rico! Usted es rico en Su gracia. El que era muy rico
por su bien llegó a ser extremadamente pobre, para que vosotros con su
pobreza extrema podríamos llegar a ser extremadamente rico. Rico en su
amor, rico en una relación correcta con Dios, rico en el Espíritu Santo,
rico en promesas, rico en poder.
¿Por qué? ¿Por qué Él extendió tal
gracia a aquellos que están tan indignos? Eso es lo que la gracia es. La
gracia es gratis de Dios, el
favor divino inmerecido otorgado a individuos pecadores e indignos que
nunca podrían merecer una relación correcta con Dios. Dios en su
misericordia nos da lo que no merecemos. Es un acto de puro amor por
parte de Dios, y hace hincapié en la pobreza abyecta indefensa
espiritual del hombre. Siempre es inmerecida, es opuesto
a las obras y totalmente gratuita.
Cuando usted es el destinatario de
este tipo de gracia no puede dejar de responder con amabilidad.
No te pierdas lo que pasó en el corazón de los creyentes de Macedonia.
Dios los hizo extremadamente rico en Su gracia, no económicamente ricos.
Esto no es "el evangelio de la prosperidad" sin sentido. Esto no es un
esquema para hacerse un religioso rico. Dios los hizo ricos en Su
gracia. Ellos tenían una relación correcta con Dios. Tenían una relación
íntima de amor con Jesucristo, y los hizo muy ricos espiritualmente. De
esa riqueza delante de Dios hicieron a otras personas extremadamente
ricas. Dieron primero su
corazón al Señor Jesús. Es hermoso. Cuando pone primero a Cristo en
todas las áreas de tu vida y cuando das
financieramente como él te lo permite y usted se verá enriquecido
desmesuradamente. Dios los hizo ricos para que por el bien de los demás
puedan convertirse en pobre otra vez por hacer que otras personas sean
ricas. Ese es el principio de la gracia de dar. Hemos llegado a ser
rico, para que también nosotros podamos llegar a ser pobres con el fin
de hacer que otras personas es hagan
ricas.
Esto es exactamente lo que hemos
descubierto en nuestra miniserie sobre la mayordomía en Segunda de
Corintios. Dios es dueño de todo. Puesto que Él es el dueño de todo
Él puede hacer lo que quiera con todo. Una vez que llegamos a un
acuerdo con ese principio básico, entonces estaremos abiertos a manejar
nuestras finanzas a la manera de Dios. Por ello, los macedonios darían
más allá de sus medios. Le dieron con sacrificio porque Dios había dado
por primera vez a ellos con sacrificio.
Pablo pudo desafiar a los Corintios en la misma forma por la gracia
majestuosa de Dios revelado en la persona de su Hijo Jesucristo.
¿Conoce usted esa alegría?
Pablo les recuerda a los corintios que ellos hicieron una promesa
de dar la ofrenda misionera
a Jerusalén (vv. 10-11). Un
año ha pasado y ahora por no haber cumplido su promesa. Ellos se han
visto atrapados en disputas y peleas unos con los otros. Hubo divisiones
en el cuerpo. Fueron desviados con disensiones, inmoralidad, y
borracheras, peleas sobre los dones espirituales en lugar de mantener
sus ojos en el Señor Jesucristo. Preocupaciones carnales les impidió
cumplir con su promesa a Dios. Les animó a dar de acuerdo a su
capacidad, así como las iglesias de Macedonia lo hizo. En esencia, Pablo
dice: "La norma es la gracia y el amor. Porque yo soy del todo de Él,
entonces nada lo que tengo es mío. Yo doy de acuerdo a lo que tengo."
Misiones es la única área que no podemos trabajar por nuestra cuenta. Le
debemos todo lo que poseemos en nuestra vida espiritual a otra persona.
No hay cristianos de fabricación propia.
¿Están haciendo promesas erróneas?
Yo lo dudo. Vivimos día a día en el principio de las promesas. Cada vez
que enciendo un aparato eléctrico, tomo mi teléfono, o lavo el inodoro
estoy viviendo mi vida en base a promesas. Me he comprometido a pagar a
las empresas de servicios públicos al final de cada mes. Yo manejo mi
coche con la promesa de que voy a pagar mis impuestos del coche a
tiempo. Vivo en una casa en la que me comprometo a pagar mi hipoteca
mensual. ¡Qué extraño que algunas personas piensan que es un error si
hacemos una promesa sincera de corazón a dar a Dios de lo que Él ha
provisto para nosotros cuando ya han hecho promesas de corazón a duros
acreedores humanos.
Dios no está interesado en lo que
no tenemos. Él sólo está interesado en nuestro dar desde el corazón como
Él provee. "Porque si primero está la voluntad dispuesta, será aceptado
según lo que uno tiene, no según lo que no tiene" (v. 12). Dios le da en
"abundancia" para suministrar sus necesidades. Va a llegar un día en que
"la abundancia de ellos supla la
necesidad vuestra, para que haya igualdad" (v. 14).
El apóstol Pablo pasó a ilustrar las provisiones de Dios cuando les
recuerda el maná en el desierto (v. 15). Los israelitas salieron cada
mañana y reunían suficiente maná para un día. Si
se volvían ambiciosos y reunían demasiado entonces los mimaban a
ellos durante la noche. Y les decían esa fue la manera en que Dios lo
planeó. Él tenía la intención de ayudarnos unos a los otros. Si una
persona estaba enferma, o de edad avanzada, los que reunían más de lo
que necesitaban lo compartían con los demás para que nadie se quedara
sin comer. Dios respondía a las necesidades de compartir con otros de su
abundancia. Esa es la manera en que todavía funciona. Dios le ofrece la
oportunidad de ganar mucha
hasta el punto de llegar en
la gracia y ayudar a aquellos que están en necesidad.
En los versículos-16-24, el
apóstol da una orientación muy útil en el manejo del dinero de Dios.
Empleamos estas prácticas en nuestra iglesia. Conocer
quién recibe el dinero en nombre de la religión. Saber lo que
sucede con sus regalos cuando usted los da. Es por eso que
constantemente invitamos a asistir a las reuniones de negocios y ser
activos en la toma de decisiones en su iglesia. Siempre hay una
revelación completamente detallada en cada reunión mensual de negocios.
Cuando le das a organizaciones misioneras y organizaciones benéficas
averigua quién recibe el dinero y cómo se utiliza. Pregunte cuánto se
destina a la administración de sus regalos. Asegúrese de que la
organización está en la lista con el CERF - Consejo Evangélico para la
Responsabilidad Financiera.
Pablo amonestó a "Evitamos
así que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que
administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante
del Señor sino también delante de los hombres" (vv. 20-21). Animó a "los
mensajeros de las iglesias" para cuidar de la ofrenda misionera (v.
23-24).
En todas las iglesias donde he
pastoreado no toco ningún dinero que se recibe en la escuela dominical y
los servicios de adoración. No sé quiénes son los donantes, y no me
importa saberlo. Los Cajeros cuentan el dinero y lo depositan en el
banco. El tesorero de la iglesia utiliza estrictos procedimientos de
contabilidad y escribe todos los cheques. Yo no escribo los cheques en
ninguna cuenta de iglesias.
Yo soy responsable ante el tesoro y el cuerpo de la iglesia. Insistimos
en un recibo por cada artículo comprado con dinero de la iglesia.
El presupuesto de la iglesia es discutido y votado en una reunión
pública empresarial, que determina cómo el dinero debe ser gastado en
gastos diversos programas y las misiones
de la iglesia.
Pablo animó a las iglesias. Él
dice: "Me siento orgulloso de ustedes" en los primeros versículos del
capítulo nueve. "pues conozco vuestra
buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia, pues les
he dicho que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestra
diligencia ha estimulado a la mayoría" (v. 2). Y continúa: " Pero
he enviado a los hermanos para que nuestro motivo de orgullo respecto de
vosotros no sea vano en esta parte; para que, como lo he dicho, estéis
preparados; " (v. 3). Pablo no quiere que ellos se avergüencen
cuando los hombres lleguen a tomar la ofrenda para Jerusalén (v.
4). Él la llama la ofrenda
misionera "un don generoso" en el versículo cinco. Es generoso, un don
gratuito y espontáneo otorgado. Constituye una bendición para el
receptor, ya que es un generoso regalo.
Ese tipo de respuestas hará que el corazón de cualquier pastor se
regocije.
El apóstol Pablo nos dio otro
principio de la vida en el versículo seis. "Pero esto digo: El que
siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra
generosamente, generosamente también segará." "Escasamente " indica lo
que debe ser dado. Por otro lado, "generosamente" en este versículo
indica un don libre y espontáneamente dado y por lo tanto una bendición
para el receptor.
Hay una ley en la vida que dice que si usted siembra escasamente usted
cosechará lo suficiente. Si usted siembra generosamente, generosamente,
segará. Tanto si son la agricultura o la negociación con las
relaciones Este principio es cierto. Es cierto en la vida material y
espiritual.
Ahora, con este principio en mente, "Cada
uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación,
porque Dios ama al dador alegre" (v. 7). Siga adelante y haga lo que
siente que Dios le conduce a hacer. Puesto que Él lo ha bendecido
abundantemente siga adelante y de como propuso en su corazón para
hacerlo. Siga a través con su promesa.
No lo hagas "a
regañadientes". La palabra significa sin dolor,
tristeza y dolor de
la mente o el espíritu. No lo hagas como si te estuvieran matando. No
dé a regañadientes, como si usted está sufriendo por lo que ha
perdido en el proceso. "Oh hombre di
diez dólares y yo
pude haberlo mantenido y alquilar un par de películas, o comer o ir a
una cita. ¿Por qué demonios hice eso?"
Uno de mis diáconos estaba dando su testimonio en la iglesia una mañana.
Él dijo: "Si usted siente como usted está dando demasiado, y no está
contento con dar tanto, pida a Dios que reduzca sus ingresos."
No le dé "de mala gana ni por obligación". Que venga de un corazón que
rebosa de una gracia maravillosa de Dios y el amor.
Todo está en su actitud. "Dios ama
al dador alegre." La transliteración Inglés de la palabra "alegre"
(hilaros) es hilarante. Dios ama al dador hilarante (v. 7). Él desea
nuestra donación que
proviene de un corazón alegre, alegre, rápido, listo para hacer
cualquier cosa. ¿Existe una buena disposición y una alegría en el dar?
¿O existe la actitud de una queja, a regañadientes, aferrándose a cada
centavo? Pero tampoco es lo que Dios quiere que seamos como un marinero
borracho que tira su dinero en bebidas para todos los gustos. Él quiere
que seamos dadores responsables que dan
de un corazón que rebosa de la gracia de Dios.
"Y
poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de
que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis
para toda buena obra; como está escrito: 'Repartió, dio a los pobres,
su justicia permanece para siempre'"(vv. 8-9).
¿Quién provee? Dios lo hace. ¿Cómo provee? Abundantemente. Él es "todo
lo suficiente en todas las cosas." El creyente por la gracia divina se
vuelve autosuficiente y competente para responder a las exigencias de su
generosidad. Dios provee de Su abundancia para hacer a
cada creyente absoluto y suficiente. Lo hace con el fin de que
"usted tenga en abundancia
para toda buena obra."
Estamos de vuelta en ese gran
principio en 8:9. Dios nos hace sumamente ricos por lo que podemos hacer
a otros ricos.
Ahora bien, si usted está pensando que esto es un esquema para hacerte
rico financieramente para sus propios intereses, usted está totalmente
equivocado. Dios no nos bendice a nosotros para enriquecer
nuestro propio egoísmo. Lo hace para que su nombre sea
glorificado y que su propósito eterno será cumplida. Dios no está en la
moderna americana del movimiento "evangelio de la prosperidad". A
menudo, en Su sabiduría suficiente
Trabaja todo lo contrario para cumplir su propósito en nuestras
vidas.
" Y el que da semilla al que siembra y
pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará
los frutos de vuestra justicia, para que seáis ricos en todo para toda
generosidad, la cual produce, por medio de nosotros, acción de gracias a
Dios" (vv. 10-11). Dios nos bendice abundantemente para que podamos
bendecir a otros en abundancia.
¿Alguna vez has tenido el
privilegio de dar y ver a Dios usar ese don de la manera más asombrosa
que produce una acción de
gracias a Dios? ¿Usted ha visto a Dios tomar su regalo cuando se ha dado
a partir de un corazón generoso y lo utiliza para tocar vidas para toda
la eternidad? Él quiere que nuestro dar sea una bendición, un medio de
producción de acción de gracias a Dios. "Porque
la entrega de este servicio no solamente suple lo que a los santos
falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios" (v.
12). Él toma tu regalo y lo utiliza para que Su nombre sea glorificado
en varias ocasiones. La gente ve su regalo y ofrece acciones de gracias
a Dios. Los que son receptores ofrecen
alabanza a Dios y oran por ti. Su donación se sigue repitiendo en
la vida de las personas.
Dios nos hace sumamente ricos por lo que podemos llegar a ser más
pobres, haciendo ricos a otros. El Señor es dueño de todo, somos sus
mayordomos. Que el Señor te bendiga espiritualmente como Él te ha
bendecido financieramente.
¿Le gustaría saber más acerca de cómo creer en Cristo como su Salvador
personal?
Un Regalo para Usted
le mostrará cómo ser salvo ahora mismo.
Mensaje por Wil Pounds y todo el contenido de esta página (c) 2013 por
Wil Pounds. Traducción por David Zeledon. Cualquier persona es libre de utilizar este material y
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