Inicio    Artículos y Estudios de Víctor Manuel Castro Chinchilla

APOSTASÍA

La palabra “apostasía” viene de  una raíz griega que significa «volverse atrás, recaer».El concepto generalizado que los cristianos tienen acerca de esta palabra es “falta de fe” pero no es asi, es regresar al mundo del pecado después de haber aceptado a Cristo como su Señor y salvador.

Por ejemplo Pablo enseñaba a los judíos el Evangelio de Jesucristo y eso significaba enseñarles  que apostataran de Moisés, o sea que renunciaran a seguir a Moisés y cambiaran su camino para seguir a Cristo, eso es apostatar de algo y en este caso de Moisés. “Pero se les ha informado en cuanto a ti, (Pablo) que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres. (Hechos  21: 21)

Pablo enseñaba a los judíos que ya no estaban sometidos a la ley de Moisés (incluye todo lo contenido en los primeros cinco libros de la Biblia, Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) y que esa libertad de la ley era por la muerte de Cristo. Esta enseñanza dada por un estricto judío rabínico, constituía apostasía, olvidando la promesa del Nuevo Pacto dada por el profeta Jeremías que dice: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.  No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.  Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.. (Jeremías  31: 31-34)

Esta misma palabra se usa en II Tesalonicenses   2: 1-4 ”Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. Donde se enseña que el día del Señor no puede venir hasta que no venga «la apostasía» o abandono del cristianismo en relación con la manifestación del hombre de pecado.

Con respecto a apostasía individual, se trata en pasajes como (Hebreos  3: 8-15) No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, Y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.” Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. (He. 10:26, 28),

Y en la Epístola de Pablo a Timoteo, hay también advertencias de que este tipo de apostasía se irá generalizando al ir finalizando la presente dispensación.  I Timoteo   4: 1-6 ”Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido”.

 Una apostasía implica necesariamente una posición de la que se puede caer, una profesión hecha que se abandona de una manera deliberada. No se trata de un cristiano que caiga en algún pecado, sino de un abandono definido del cristianismo por haber perdido el camino de la verdad y haber tomado sendas de extravío movido por lecturas no adecuadas a la edificación de la fe en Jesucristo, Las Escrituras no ofrecen ninguna esperanza para los que han caído en apostasía. .

 El diccionario nos muestra  la palabra “apostasía”. (Del latin. “apostasĭa”, y este del gr. ποστασα). 1. f. Acción y efecto de apostatar.

Del lat. apostatāre). 1. intr. Negar la fe de Jesucristo. 2. Abandonar el cargo que Dios le ha encomendado. 3. Prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado. 4. intr. Abandonar un partido para entrar en otro, o cambiar de opinión y de la doctrina de Jesucristo por otro evangelio.

 No estemos tan confiados en que la apostasía se producirá en el tiempo final y que no nos corresponde a nosotros los cristianos que vamos regularmente a la iglesia y que contribuimos al ensanchamiento del reino de Dios. Nuestros pasos deben conducirnos a la salvación por medio de la fe en Jesucristo únicamente, cualquier doctrina ajena a lo enseñado por Jesús y sus apóstoles, no es la correcta. Esto es altamente importante en la salvación de su alma y de la de las personas que escuchen y atiendan sermones de “ministros” de Dios que no estén apegadas totalmente a las enseñanzas de Jesús.

 A consecuencia de los múltiples temas que los predicadores preparan para sus sermones dominicales, muchas veces por la falta de la inspiración divina,  caen en la invasión a enseñanzas del antiguo Testamento y sin darse cuenta invaden los terrenos de la apostasía; porque recuerden que la salvación viene por medio de la fe y de la fe en Jesucristo. Hoy en día por ejemplo se predica mucho alrededor de la obligación que tienen los cristianos de diezmar sopena de caer en la maldición de Malaquias 3:10 que dice que se le esta robando a Dios y esto es una excelente apostasía por cuanto el diezmar no le salva porque Jesús no lo enseño en sus doctrinas ni tampoco los apóstoles lo enseñaron, se comprende fácilmente la necesidad de recolectar fondos para el sostenimiento de las iglesias locales pero eso es diferente a enseñarle al pueblo que debe diezmar para estar en paz con Dios. Solo hay un camino de salvación y ese es Jesucristo y no por obras sino por fe.

 La iglesia esta en peligro, hay demasiados mensajes de predicadores que no tienen la inspiración del Espíritu Santo y se atreven a llevar a la iglesia por el camino equivocado enseñándoles doctrinas fuera del cristianismo con el tal pretexto de que así lo enseña la Biblia. El pueblo como ovejas camino va al matadero dice la Biblia. El cristiano esta en la obligación de proteger su salvación y debe cuidarse especialmente de los falsos maestros y falsos pastores que sin darse cuenta y movidos por intereses mezquinos, enseñan al pueblo cristiano a practicar lo que debe evitarse.

 La apostasía no es algo en el futuro sino en el presente y esta engrosándose día a día, la gente esta perdiendo la fe en Jesucristo, unos por ignorancia de la palabra de Dios, otros por conveniencia  y otros porque su sabiduría  les conduce por el camino erróneo.

 La televisión esta participando activamente en la aposta porque permite dar libre acceso a predicadores que andan única y exclusivamente detrás del dinero olvidándose de la gracia que nos dejo la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

 Yo les invito a que recapaciten, que reflexionen y que mediten acerca de lo que escuchan, no se dejen llevar fácilmente sino que exijan siempre que el mensaje sea evangelistico, que lleve a la salvación por medio de la fe y que sea Jesucristo el único personaje exaltado y nadie mas.

 No pongan la vida eterna en manos ajenas, únicamente pónganlas en manos de Jesucristo, piensen en ustedes mismos, ahora o nunca.

 Amen

utilice esta forma conveniente para enviar el email a Sr. Castro.

Favor de recomienda esta pagina a tus amigos.