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La Cena del Señor    (1Corintios 11)

 El Apóstol Pablo al escribirles la primera carta a los cristianos que vivían en Corintio les dijo entre otras cosas que había algo de lo que no podía felicitarlos, y son las reuniones que practicaban. En vez de ayudarlos, les perjudica.

 Me temo que este detalle que el apóstol observo en este pueblo esta aun permanente en nuestra sociedad y que a pesar de mas de dos mil años transcurridos, se sigue cayendo en el mismo error sin haber la menor señal de querer corregirse. Me refiero a eso de los grupos, parece que la gente se rechaza entre si y se agrupan aquellos que tienen cierta afinidad pero se apartan de los demás como si los otros no fueran miembros de la misma iglesia o sea del cuerpo de Cristo.

 Para empezar, dice el apóstol, me han dicho que cuando ustedes se reúnen en la iglesia, no se llevan bien, sino que se dividen en grupos y se pelean entre sí. Yo creo que hay algo de verdad en esto. En realidad, todo esto tiene que pasar para que se vea quiénes son los verdaderos seguidores de Cristo.

 Pablo amonesta a los corintios acerca de esa fea y pobre costumbre de mantenerse en separación, pero aquí hay algo más importante aun y es  lo relacionado con la Cena del Señor.  Según entiendo, continua diciéndoles, cuando ustedes se reúnen, cada uno se apura a comer su propia comida y no espera a los demás. Así resulta que algunos se quedan con hambre mientras que otros se emborrachan. ¡Y eso ya no es participar en la Cena del Señor! Más bien, eso es una falta de respeto a la iglesia de Dios, y es poner en vergüenza a los pobres. Si lo que quieren es comer y emborracharse, ¡mejor quédense en sus casas! ¿O esperan acaso que los felicite? ¡Pues no hay de qué felicitarlos!

 Es bien importante hacer clara explicación de este punto, lo que significa la Cena del Señor. Prácticamente las iglesias hoy en día no están produciendo la Cena del Señor. El concepto general sobre esta “cena” es la repartición de la hostia o del pan y no propiamente la Cena del Señor. Debemos entender este concepto como una verdadera comida lograda en una reunión de la iglesia posiblemente en una casa particular de uno de los miembros, eso significa reunirse para comer juntos. La Cena del Señor es una cena en donde cada familia lleva su propia comida y bebida pero que se reúnen en un hogar particular con el objeto de compartir juntos la comida en memoria de la muerte de Jesucristo. La cena debe estar lista para que todos coman y beban en armonía y participen del mismo acontecimiento que es recordar al Señor en su muerte hasta que el vuelva en su segunda venida. Lo que algunas, no todas, están practicando son reuniones dominicales o sabatinas en donde un predicador expone un discurso o sermón y usualmente recogen ofrendas y diezmos. Muy pocos están practicando la verdadera cena del Señor y muy pocos comprenden su significado.

 Continua escribiendo Pablo a los corintios, lo que el Señor Jesucristo me enseñó, es lo mismo que yo les he enseñado a ustedes: La noche en que el Señor Jesús fue entregado para que lo mataran en la cruz, tomó en sus manos pan, dio gracias a Dios, lo partió en pedazos y dijo: "Esto es mi cuerpo, que es entregado en favor de ustedes. Cuando coman de este pan, acuérdense de mí". Después de cenar, Jesús tomó en sus manos la copa y dijo: "Esta copa de vino es mi sangre. Con ella, Dios hace un nuevo compromiso con ustedes. Cada vez que beban de esta copa, acuérdense de mí". Así que, cada vez que ustedes comen de ese pan o beben de esa copa, anuncian la muerte del Señor Jesús hasta el día en que él vuelva.

 Cómo participar en la Cena del Señor

 Por eso, si una persona come del pan o bebe de la copa del Señor Jesucristo sin darle la debida importancia, peca en contra del cuerpo y de la sangre de Jesucristo. Por lo tanto, antes de comer del pan y beber de la copa, cada uno debe preguntarse si está actuando bien o mal. Porque Dios va a castigar al que coma del pan y beba de la copa sin darse cuenta de que se trata del cuerpo de Cristo. Por eso algunos de ustedes están débiles o enfermos, y otros ya han muerto.

 La reunión en donde se coma la cena del Señor, que es una reunión única para los miembros de la iglesia, la cual debe diferenciarse de una reunión para evangelizar, debe haber sido convocada exclusivamente para cenar juntos.  El Señor se fija en nuestra conducta. Él nos corrige para que aprendamos, y así no tengamos que ser castigados junto con la gente de este mundo que no cree en él. Si pensamos bien lo que hacemos, no seremos castigados. La cena es para comer lo que cada uno ha llevado y también puede hacer participe a otros de su comida lográndose un intercambio de comidas pero todos deben comer al mismo tiempo y nadie puede comer antes que los demás, esto es muy importante  porque se trata del cuerpo de Cristo y de una ceremonia en donde se esta recordando su muerte. Cada uno de los asistentes debe estar bien claro que el propósito de la reunión es recordar la muerte de Cristo en la cruz,  no otra cosa.

 Sigue diciendo el apóstol, por eso, hermanos míos, cuando se junten para comer, esperen a que todos estén reunidos. Si alguno tiene hambre, es mejor que coma en su casa. Así Dios no tendrá que castigarlos por su comportamiento en las reuniones.

 Los líderes de la iglesia deben procurar que se practique esta cena del Señor frecuentemente para cumplir este mandato que nos enseña el apóstol Pablo, debemos reunirnos para comer  y beber juntos trayendo cada quien su propia comida.

 Cuando comemos algo ofrecido a Dios, estamos haciéndonos participes con Dios así que es importante que los asistentes a la cena sepan claramente que somos un solo cuerpo como el pan que siendo muchos granos se ha agrupado en un solo cuerpo el cual es partido para ser comido y eso significa el cuerpo de Cristo.

 La cena del Señor es la representación de la última cena que Jesús práctico con sus discípulos antes de ser inmolado como el cordero pascual. La verdadera pascua es comer la carne de Jesús sacrificado. La pascua es una celebración de la salida de los hebreos de Egipto, practica que se ha venido repitiendo años con año desde aquel entonces y en donde se sacrifica un corderito y se comparte la comida con el vecindario que representa la iglesia.

 Las costumbres religiosas han venido cambiando las cosas que están escritas y hoy el día, ya ni se practica la cena del Señor sino que ciertos miembros toman una hostia o un pedazo de pan y consideran que eso es la cena del Señor, pero no es así, todos deben comer y beber normalmente como si estuvieran en sus casas haciéndolo solo que en vez de hacerlo con sus parientes sanguíneos lo deben hacer con sus parientes espirituales, con los hermanos cristianos.

 Amen

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