Permita que la
Biblia sea su eterno consejero.
Éxodo
3:14; Juan 8:58
Dios se ha revelado a los hombres. Los grandes nombres de Dios en el Antiguo Testamento son auto-revelaciones del Señor Dios a los hombres y mujeres que se encontraban en situaciones indefensas. "en la Extremidad del hombre es la oportunidad de Dios." En cada caso, Dios vio su necesidad, demostró que sólo Él perfectamente podría satisfacer el reto y en esa experiencia enseña al individuo o la nación algunas características especiales o atributos de su persona.
Usted encuentra este magnífico
nombre de Yahvé, transcrito en Inglés "Jehová" en las normas estadounidense
"Jehová" en la versión King James y la Nueva Versión Internacional. "SEÑOR" en
las cuatro letras mayúsculas se utiliza para distinguirlo de Adonaí también
traducida como "Señor" en letras pequeñas en el Antiguo Testamento. Cualquiera
que sea la traducción que está utilizando, Yahvé, Jehová, o Yahvé, el Dios mismo
se está haciendo referencia a algunas 6.823 veces en el Antiguo Testamento.
Y JEHOVÁ
DIOS hizo su revelación más grande y más completa de sí mismo en la persona de
Su Hijo, Jesucristo.
El escritor de Hebreos dice:
"Dios, habiendo hablado muchas veces
y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos
últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y
por quien asimismo hizo el universo. Él, que es el resplandor de su gloria, la
imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de
su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí
mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas" (1:1-3).
El apóstol
Pablo sucintamente escribe de Jesucristo diciendo:
"Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque
en él fueron creadas todas las cosas,
las que hay en los cielos y las que hay
en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es
antes que todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten....
porque al Padre agradó que en él habitara toda la
plenitud" (Colosenses 1:15-17, 19).
¿Cómo se describir el mismo Jesús?
Durante una acalorada discusión con un grupo de fariseos, Él dijo: "Abraham,
vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó."
Entonces le dijeron los judíos:—Aún no tienes
cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?
"Jesús
les dijo: Jesús les dijo:—De cierto, de cierto os
digo: Antes que Abraham fuera, yo soy.
"Tomaron
entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del Templo"
(Juan 8:56-59).
Ellos
sabían exactamente a quién se refería Jesús cuando el se llamó a sí mismo "YO
SOY". Ellos estaban indignados y tomaron piedras para apedrear a Jesús asta
la muerte allí mismo, en los terrenos del templo.
Jesús dijo que Él era la misma persona
que el "YO SOY," el auto-suficiente, sin principio y sin fin.
¿Dónde está el
desierto? ¿Vive usted en un desierto espiritual? ¿Dónde está su amargura? ¿Dónde
siente su desamparo? Vuelva a
escuchar a Aquel que declaró ser el "YO SOY".
Jesús es
el pan de vida que satisface nuestras necesidades más básicas. Jesús les dijo:
"Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí
cree no tendrá sed jamás. ...."
Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: «Yo soy el pan que
descendió del cielo» . . . . Yo soy el pan de
vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y aun así murieron.
Éste es el pan que desciende del cielo para que
no muera quien coma de él. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si
alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne,
"(Juan 6:35, 41, 48-51).
¿Todavía quieres conformarte con el
pan viejo rancio de las religiones del mundo que te ofrecer? Jesucristo es la
única fuente del pan del cielo y la vida eterna.
Jesús es
toda la luz espiritual que usted necesitará siempre. Jesús dijo: "Yo soy la luz
del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la
vida. " (Juan 8:12). "Yo, la luz, he venido al
mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. " (12:46).
¿Por qué seguimos ciegamente corriendo tropezando en un mundo de oscuridad
espiritual? Jesús le dará toda la luz espiritual que necesita para encontrar el
SEÑOR Dios y disfrutar de Él para siempre. Él te sacará de la oscuridad
espiritual a la luz eterna.
Jesús es
la puerta a la presencia del Padre en el cielo. "»De cierto, de cierto os digo:
El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra
parte, ése es ladrón y salteador. ." Volvió, pues, Jesús a decirles:—De cierto,
de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
" (Juan 10:1, 7). No hay otra entrada
a la presencia de Dios, sino por la puerta de Jesús. " Y
en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a
los hombres, en que podamos ser salvos. " (Hechos 4:12).
Jesús es
el Pastor, el bueno. " »Yo soy el buen pastor; el
buen pastor su vida da por las ovejas. " (Juan 10:11). Jesús es el Buen Pastor
que dio su vida para darte vida eterna. Hay seguridad eterna y la seguridad está
en el Buen Pastor solo (vv. 25-30). No hay otro pastor, todo lo demás son lobos.
Jesús es
la resurrección y la vida. Jesús le dijo a Marta y María que estaban de duelo
por la muerte de su hermano: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en
mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que
vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
"(Juan 11:25-26). Cuando llega el momento de tirar de la sábana sobre su
cabeza no hay nadie más a quien recurrir. Sólo Jesús es nuestra única esperanza
en la presencia de la muerte. Su muerte es la muerte que termina todas las
muertes. Sólo Él resucitó de entre los muertos y les da vida eterna a todos los
que creen en él.
Jesús es
el Camino, la Verdad y la Vida. Él dijo: "Yo soy el camino, y la verdad, y la
vida, nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6). Simplemente no hay otro
lugar para buscar, ninguna otra persona o dios a quien recurrir. No hay otro que
te puede llevar de la mano y te llevará a la presencia de nuestro Padre
celestial. Sólo Jesús es el camino, la verdad y la vida que le dará la vida
eterna en la presencia de Jehová Dios. ¿Estás buscando a dioses menores para
darle vida abundante?
Jesús es
la única persona que puede darle sustento, la comunión y
continua con el gran YO SOY, porque Él es el YO SOY. Jesús dijo: "»Yo soy
la vid verdadera y mi Padre es el labrador " (Juan 15:1). Entonces Jesús dijo: "»Yo
soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, éste lleva
mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. " (v. 5). Cómo me
gustaría que todos los hijos de Dios aprendieran esta
gran verdad. ¿Ha quitado El Señor toda falsa seguridad de tu vida para
que te des cuenta de que "separados
de mí nada podéis hacer?" No hay
felicidad en la nada. Aparte de Jesucristo no se puede hacer nada.
Tenga mucho cuidado de que en cada una
de estas citas en el Evangelio de Juan, Jesús se ha revelado como el YO SOY. Él
es Jehová. Él es el Señor. Él es Dios con nosotros. Él estaba usando el gran
nombre divino que le dio a Moisés para la existencia absoluta, intemporal del
SEÑOR Dios. Él estaba caminando
entre ellos hablando con estos hombres que revelan esta gran verdad.
¿Quieres ser parte de esa gran
compañía en el cielo que doblará sus
rodillas ante el Señor Jesucristo, el nombre que está sobre todo nombre, y
confesar "Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre" (Fil. 2:11)?
¿Has descubierto a el Salvador todo
suficiente? Sólo él puede satisfacer todas nuestras necesidades si vamos a
confiar en él. Pero tenemos que encontrarlo en sus condiciones, no en las
nuestras.
Esta gran
verdad fue revelada a Abraham.
El SEÑOR
Dios probó a Abraham para ver si podía confiar en él para poder cumplir con su
pacto. En el pacto que Dios prometió que los descendientes de Abraham serían tan
numerosos como las estrellas del cielo y como la arena en el desierto. Pasaron
los años por Abraham y Sara se
hisieron viejos sin descendencia
propia. Entonces Dios proveyó un "milagro" un hijo en su vejez. Su nombre era
Isaac.
En Génesis 22:8-18 Dios reveló a
Abraham que Él solo es capaz de ver y proveer a Abraham e Isaac. Jehová, el
SEÑOR ve y provee para las necesidades de su pueblo. Dios cuida de su pueblo y
Él provee como nadie más puede
hacerlo.
Dios le ordenó a Abraham a ir a
ofrecer un sacrificio. Mientras caminaban por la montaña Isaac se estaba
preocupada por no tener un cordero al sacrificio y le preguntó a su padre:
"Tenemos el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?"
(v. 7) Abraham respondió:
—Dios proveerá el cordero para el
holocausto, hijo mío. E iban juntos. (v. 8). Dios verá y proveerá. Si Dios va a
ser fiel a su promesa, Él va a tener que levantarlo de entre los muertos (cf.
21:12).
Cuando el padre y el hijo llegaron
al lugar para hacer el sacrificio sin un cordero,
edificó allí Abraham un altar, compuso la leña, ató a Isaac, su hijo, y lo puso
en el altar sobre la leña. ¡No era sólo la fe de Abraham, sino también la de
Isaac! Extendió luego Abraham su mano y tomó el
cuchillo para degollar a su hijo (vv. 9-10). Ese fue un gran paso de fe por
parte del padre y el hijo.
Entonces el ángel de Jehová lo llamó desde el cielo:—¡Abraham, Abraham! Él
respondió:
—Aquí estoy. El ángel le dijo:—No
extiendas tu mano sobre el muchacho ni le hagas nada, pues ya sé que temes a
Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, tu único hijo. Entonces alzó Abraham
sus ojos y vio a sus espaldas un carnero trabado por los cuernos en un zarzal;
fue Abraham, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y
llamó Abraham a aquel lugar «Jehová proveerá.» Por tanto se dice hoy: «En el
monte de Jehová será provisto.»" (Génesis 22:11-14).
El SEÑOR Dios siempre está
diciéndonos en cada ocasión, "vuestro Padre
celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. " (Mateo 6:32), y entonces
Jesús procede a contarnos el secreto (v. 33). Él dijo: "Buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas."
Puesto que Él es un Padre fiel Él ve
y conoce, y es imposible para el no
proporcionarle en su necesidad. Es su naturaleza para establecer Su reino.
Puesto que Él ve y conoce, Él siempre provee. Cuando el Señor Dios te dice: "Yo
soy el que ve sus necesidades," Él es también esta diciendo: "Yo soy el que ve
su necesidad y voy a proveer porque no puedo verlo y no proporcionar lo mejor
para los míos".
A modo de
saberlo todo y viendo persona, Él ve lo que no necesitamos, y él decide no
ofrecer lo que no está en su mejor interés y nuestro. Él ofrece su mejor
momento. Estamos muy dispuestos a elegir mejor la segunda vez, porque nuestra
visión es limitada y nuestros intereses son egoístas. Además, él está
completamente consciente de lo que tenemos que no nos vemos. Si Dios en su
sabiduría nos diera todo lo que queremos en lugar de lo que necesitamos,
nuestras necesidades más importantes
no son satisfechas. El gran YO SOY EL QUE SOY, Jehová,
Dios ve el cuadro completo y ofrece lo que él considera su mejor momento.
Vio nuestro pecado y la depravación
y se preocupó lo suficiente para enviar a su mejor momento cuando Él envió a Su
Hijo Jesucristo a venir y morir por nosotros. Dios se quedó con el cuchillo en
la mano de Abraham, pero lo hundió profundamente en el corazón de su Hijo
unigénito en el Calvario. No había ningún sustituto para el Hijo de Dios. Fue
magnífico, todo suficiente Cordero de Dios que hizo perfecta expiación por
nuestros pecados. Él se entregó en nombre de nuestros pecados. Dios mismo en la
persona de su Hijo vio nuestra necesidad y proporciono "el Cordero sin mancha y
sin contaminación". El Señor Dios ha visto y totalmente provisto para nuestra
necesidades más grande.
Desde su
corazón es tan grande como su poder infinito que no hay necesidad
que se queden insatisfechas. Los asuntos de la visión de Dios son una
perfecta provisión para cada necesidad. "Mi
Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en
Cristo Jesús" (Fil. 4:19).
¿No
tendemos a hacer la misma pregunta que Israel le hizo a Moisés: "¿Está Jehová
entre nosotros, o no?" (Éxodo 17:7)
Todas estas
cosas suenan muy bien Wil, pero ¿dónde está Dios cuando estoy en la pelea de mi
vida? Las fuerzas del mal se levantaron contra el pueblo de Dios y Josué salió a
combatir a los amalecitas. "Y sucedía que cuando
alzaba Moisés su mano, Israel vencía; pero cuando él bajaba su mano, vencía
Amalec" (Exo. 17 v. 11).
Moisés se sentó sobre ella, mientras Aarón y Hur
sostenían sus manos, uno de un lado y el otro del otro; .
así se mantuvieron firmes sus manos hasta que se
puso el sol "Jehová es mi estandarte Jehová-nisi"
(v. 15). El Señor demostró a Israel que Él peleará por nosotros si nosotros lo
permitimos. Todo lo que Él exige de nosotros es estar tranquilo y confiar en él.
Esa es la única manera en que podemos tener éxito en los conflictos
espirituales.
¿Has aprendido esa gran verdad de
nuestro Dios? Estamos orgullosos de nuestras habilidades naturales y nuestra
naturaleza pragmática autosuficiente. Pero nunca ganamos batallas espirituales
con esos recursos. La nuestra es una batalla espiritual y tenemos que ponernos
la armadura espiritual y caminar por fe. Es la armadura de Dios, no nuestra
armadura que gana batallas espirituales. Nuestra interferencia con nuestros
poderes y habilidades naturales sólo obstaculiza a el Espíritu Santo. Ganamos la
batalla sólo cuando confiamos en Él para obtener la victoria. Nosotros
cooperamos con Él por la fe cuando nos ponemos la armadura espiritual y
confiamos en la guía del Espíritu
Santo y utilizamos nuestras armas
espirituales (Efesios 6:10-20).
Hemos de
permanecer en el Señor y obtener nuestras fuerzas de él. Tús habilidades
naturales no son rival en una guerra espiritual. Confías en ti mismo y
fracasan miserablemente espiritualmente. Usted confía en sus propias
capacidades y se convertirá en un rebelde. Es una batalla espiritual que nos
encontramos, y una victoria espiritual es ganado por la fe en Cristo solamente.
Nos metemos en una pelea verbal y el diablo gana la victoria todo el tiempo, no
Dios. Nos metemos en una guerra espiritual, y el uso de chismes, dimes y
diretes, la difamación, las tácticas negativas juego de la culpa, la dura
crítica, etc. Sólo Satanás gana las batallas porque jugamos en su plan de juego.
Dios nos recuerda Él es muy capaz de ganar la victoria si nos ponemos nuestra
armadura espiritual y confiamos en él.
El ángel del SEÑOR luchó con Jacob una noche (Gen. 32:22-30). En la batalla Jacob estaba ganando contra el ángel de Jehová. La Resistencia de Jacob contra el ángel era tan grande que "no podía prevalecer contra él." Cuando el hombre vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba (v. 25). Dios hizo a Jacob cojo y débil por lo que dejaría de luchar con Dios. Jacob llegó al poder cuando lo perdió. Conquistó cuando no lo consiguió.
Las cosas no han cambiado. ¿Ha luchado
el SEÑOR con usted últimamente y ha
ganado? Tú y yo ganamos perdiendo. El Señor lucha con nosotros, así que vamos a
perder, y aprender a depender completamente de él. ¿Has aprendido la lección?
Nosotros luchamos con Dios mientras nos quedan fuerzas. El Señor nos toca por
fin en nuestra área más fuerte para demostrarnos que somos en realidades débiles
e indefensas.
Sólo cuando nuestra confianza en sí
mismo, la propia competencia, los recursos personales se ponen de manifiesto
como lo que realmente ganamos. Sólo
cuando nos damos cuenta de nuestra impotencia y le clamamos
a Él podemos vencer. Nuestra victoria en la vida espiritual es siempre
una victoria por debilidad. Siempre nos lleva a la cruz.
El
apóstol Pablo aprendió esta lección de la manera difícil. Dios lo llevó al
extremo de sí mismo. "a name="es-RVR1995-29033">Y me ha dicho: 'Bástate mi
gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.' Por tanto, de buena
gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder
de Cristo. PPor lo cual, por amor a Cristo me gozo
en las debilidades, en insultos, en necesidades, en persecuciones, en angustias;
porque cuando soy débil, entonces soy fuerte" (2 Corintios 12:9-10).
Desde que Jesús
demostró ser el Salvador todo suficiente, el gran YO SOY, ¿todavía sigues
tratando de hacerlo usted mismo o usted confía en Él? Si usted todavía piensa
que puede hacerlo usted mismo usted no necesita al Salvador. Llega a los débiles
e indefensos y da la vida (Mateo 11:28-30).
El Señor
Jesús está aquí cuando lo necesitamos. Todas estas verdades de la Palabra de
Dios nos demuestran que el Señor está aquí. Sí, Él está aquí con nosotros hoy.
Él está con usted mientras usted lee este estudio sobre el magnífico, todo
suficiente Salvador. Él está siempre donde estamos. Su sola presencia es siempre
suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades. Así como Él dijo a
Israel, Él nos dice hoy: "Yo estaré contigo". Nueve veces en el Antiguo
Testamento le dijo a Israel: "Yo estaré contigo". "CCuando
pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.
Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti" (Isaías 43:2
).
A la muerte de Moisés, el Señor le
dijo a Josué y al pueblo de Israel: "Nadie podrá
hacerte frente en todos los días de tu vida: como estuve con Moisés, estaré
contigo; no te dejaré ni te desampararé" (Josué 1:5).
La
presencia del Señor es nuestra seguridad actual quespan style="mso-spacerun:yes">
rreunirá todas nuestras necesidades. Con su presencia podemos afrontar
nuestro mayor enemigo y ganar. El apóstol Pablo se apropió de esta gran verdad.
"¿Quién
nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre,
desnudez, peligro o espada? Como está escrito: 'Por causa de ti somos muertos
todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.' Antes, en todas estas
cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy
seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades,
ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro" (Romanos 8:35-39).
SSí, Jesús
es "Dios con nosotros". Él es Emanuel. Dios, nuestro Creador y Redentor, vino a
esta tierra y habito entre nosotros. Él está aquí. Él está en medio de nosotros.
Él siempre está aquí. Él es "Dios con nosotros".
Él está presente en todas partes,
alrededor, sosteniéndonos y manteniéndonos Más seguros en su custodia. Tan cerca
como nuestro propio aliento. Él nos
recuerda hoy: "Nunca te dejaré ni te abandonaré."
"Sean
vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él
dijo: «No te desampararé ni te dejaré.» Así que podemos decir confiadamente:
«El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.» "Jesucristo
es el mismo ayer, hoy y por los siglos" (Hebreos 13:5-6, 8).
El apóstol Pedro se apropió de esta
gran verdad también cuando escribió: "Humillaos,
pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo.
Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros" (1
Pedro 5 :6-7).
Porque Él
es Dios estoy totalmente aceptándolo como
Señor y Maestro de mi vida. Nunca puede haber lugar para la indiferencia
hacia su persona. No tenemos ninguna excepción, sino que debemos seguirlo. Es
todo o nada. Jesús afirmó ser todo lo que los hombres necesitan para la vida
espiritual. ¿Cuál es su respuesta a tal oferta?
¿Será
Jesús Cristo como Señor de mi vida o mi propio dios hecho a mi imagen y
semejanza? Elijo el magnífico todo suficiente Salvador sobre todos los dioses
menores. Su elección determinará dónde pasará la eternidad. ¿Va lanzar piedras a
la Roca de la Eternidad? Usted no puede deshacerse de él por lanzar piedras
contra él. Él no va a desaparecer. Cada individuo debe estar delante de Él en el
Día del Juicio.
LLa
preexistencia eterna de Jesús Cristo como el YO SOY es nuestra garantía de
seguridad eterna. Jesús asumió el nombre divino y el título de Yahvé, Jehová,
SEÑOR, cuando dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al
Padre, sino por mí." Prácticamente todo lo que Jesús dijo fue un reclamo
indirecto a la deidad. "El Padre y yo uno somos.
" (Juan 10:30). El afirmó ser Jehová, utilizando la misma palabra "Jehová". ¿Has
reconocido su derecho sobre tú vida y le has adorado como "Mi Señor y mi Dios"?
Las afirmaciones de Jesucristo
permanecen sin cambios. El tiempo no ha erradicado su afirmación de ser Dios.
Ese mismo Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.
John R .W Stott agudamente observa:
"Tan cercana era su relación con Dios que equiparó la actitud de un hombre hacia
sí mismo con su actitud hacia Dios tanto, que conocerle a Él era conocer a Dios
(Juan 8:19; 14:17); verlo a. él era ver a Dios (Juan 12:45; 14:9), creer en Él
era creer en Dios (Juan 12:44; 14:1), para recibirlo a el era
recibir a Dios (Marcos 9:37); odiarlo a él era odiar a Dios (Juan 15:23),
y para honrarlo a él era honrar a Dios (Juan 5:23) "(Cristianismo Básico,
p 26).
Si usted necesita ayuda para llegar a ser cristiano aquí
estaspan class="Apple-converted-space"> un
regalo para usted.
Mensaje por Wil Pounds y todo el contenido de esta página (c) 2012 por Wil Pounds. Traduccion por David Zeledon. Cualquier persona es libre de utilizar este material y distribuirlo, pero no puede ser vendido bajo ninguna circunstancia sin el consentimiento escrito del autor. "RVR1995" are taken from the Reina-Valera 1995 version Copyright © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Used by permission.Escritura citas de "LBLA" es la Biblia de las Américas (c) 1973, y la actualización de 1995 por la Fundación Lockman. Usado con permiso.
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