Permita que la
Biblia sea su eterno consejero.
Génesis 12:1-3 Cuando Dios llamo a Abraham en
Génesis 12:1-3, el recibió varias promesas. El elemento final de estas
bendiciones es encontrado en estas
palabras; "y serán benditas en ti todas las familias de la tierra" (Génesis
4:12). Esta promesa alcanza hoy en día a todas las familias que son divididas
por el pecado a causa de la caída de Adán (Génesis 3), el diluvio y la confusión
de las lenguas en la torre de Babel. La maldición del pecado será sustituida por
bendiciones. Será una bendición tan grande que su efecto extenderá "todas las
familias de la tierra."
Abraham tomo a Dios en Su Palabra y
creyó en Él. "Pues ¿qué dice la Escritura?: 'Creyó Abraham a Dios y le fue
contado por justicia"" (Romanos 4:3).
Tenga en cuenta que Abraham no
mereció las bendiciones especiales de Dios. No había nada en Abraham que lo
elogio a Dios. "No hay ningún justo, ni aún uno" declara la Palabra de Dios.
Abraham tenía un fondo idólatra (Josué 24:1-3). Incluso aunque él tuvo un
ancestro pagano, Dios en la misericordia y la gracia alcanzo a Abraham. Las
grandes bendiciones de Dios siempre comienzan con Su gracia. Dios lo salvó por
la gracia.
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Esta bendición puede ser pensada
solamente en la conexión con la promesa del Salvador. Esta promesa a Abraham
es definitivamente mesiánica y determina que el Mesías debe surgir de la
línea de Abraham. Solamente en la idea del Mesías hace que la profundidad
del pensamiento se despliegue adecuadamente a sí misma. Todas las promesas
que siguieron en las escrituras hebreas son simplemente extensiones,
definiciones más cercanas y la identificación de la salvación llevada a cabo
hacia el resto de la raza humana en esta promesa. El escritor del Evangelio de
Mateo, escribo al pueblo judío y comenzó con estas palabras "del libro de la
genealogía de Jesucristo, el hijo de David, el hijo de Abraham" (Mateo 1:1). Cuando el Mesías vino, Él
declaro a un grupo de maestros de la ley: "Abraham vuestro padre se gozó de
que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó" (Juan 8:56) Abraham estaba muy
feliz esperando el tiempo en que el Mesías sería de hecho una bendición
espiritual. Los incrédulos líderes Judíos dijeron
a Jesús, "Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?"Jesús les dijo: "De
cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy"
(Juan 8:57-58). El cumplimiento último de las promesas de Dios es hecho para
descansar sobre la promesa divina y la persona del Mesías, más bien que
sobre la fidelidad humana. El gran "YO SOY" les hablaba a ellos (Éxodo
3:14). Ese día vino cuando él murió en
la cruz para quitar los pecados de cada individuo que creía en él como su
salvador personal. ¿ha recibido
usted la alegría de nuestro padre Abraham? El SEÑOR Dios de Abraham está
listo para bendecirle ahora mismo. Abraham era el primer de un gran
remanente que creyó las promesas de Dios con respecto a la llegada del
Mesías. El escritor de Hebreos dice: "En la fe murieron todos estos sin
haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y
saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra"
(Hebreos 11:13). Ese
día vino cuando Jesucristo murió en la cruz para quitar los pecados de todas
las personas que creerán en Él como su Salvador personal. ¿Ha recibido usted
el gozo de nuestro padre Abraham? El SEÑOR Dios de Abraham está listo para
bendecirlo en este momento.
Abraham fue el primero de un gran remanente que creyó promesas de Dios con
respecto a la venida del Mesías. El escritor de Hebreos dice: "Conforme
a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo
de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y
peregrinos sobre la tierra" (Hebreos 11:13). Usted encontrara las mejores
explicaciones sobre este tema en lo escrito por el Apóstol Pablo en Gálatas
3:6-9: "Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por
tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura,
previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de
antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las
naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham." Todo el punto de Pablo al pueblo
judío es que los hijos espirituales verdaderos de Abraham, son los que creen
como él lo hizo, "que estén de la fe" (Rom 3:26; 4:16; 14:23). No son el
pueblo de Dios fuera de los lazos de la sangre con el judaísmo. "Abraham
creyó y le fue contado como justicia." La fe justificó a nuestro padre
Abraham solamente. Dios lo eligió por Su rica gracia. Abraham no la ganó. Él
no la mereció. Jehová vino a Abraham y lo llamo para ser el padre de Su
pueblo elegido. Abraham creyó en la promesa. Él tomó la palabra de Dios, y
Dios contó a Abraham como justo. Nosotros que hemos venido a
conocer a Cristo por la fe somos bendecidos con Abraham. Las bendiciones de
Dios son ilimitadas, y son nuestras igualmente como fueron de Abraham. Éste
es parte del argumento de Pablo de la justificación por la fe. La salvación
es por la gracia mediante la fe solamente en Jesucristo. Dios nos cuenta
como justos por nuestra fe en Cristo. |
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Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa (Gálatas 3:16, 29).
La semilla física de Abraham, de
Isaac, y de Jacob es Cristo, y la semilla espiritual de Abraham incluye a cada
criatura verdadera de Dios que recibe a Jesucristo por la fe. Las bendiciones de
Abraham se han convertido en nuestras bendiciones. "y en ti todas las familias
de la tierra serán bendecidas." El evangelio
de salvación por medio de la fe es para todas las naciones. "Cristo nos
redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está
escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»), para que en Cristo
Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe
recibiéramos la promesa del Espíritu" (Gálatas 3:13-14).
Mientras Pedro predicaba en el
templo trajo un mensaje a una conclusión dramática con estas palabras poderosas:
"Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han
anunciado estos días. Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que
Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas
todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo
levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se
convierta de su maldad" (Hechos 3:24–26). En la mente de los apóstoles no había
ninguna duda de quién era esta persona.
El misterio que más asombra en la
Biblia es encontrado en Colosenses 1:26-27. Pablo escribe "el misterio que había
estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a
sus santos. A ellos, Dios quiso dar
a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es
Cristo en vosotros, esperanza de gloria." ¡Un Dios judío que reside en el
corazón de los gentiles! Eso era
revolucionario para Pedro y para Pablo. Sigue siendo el mensaje más
revolucionario del universo entero.
Esto es el gran amor que nos tiene
Dios a usted y a mí. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, (todas las
familias de la tierra) que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo
al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él El que
en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque
no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios" (Juan 3:16-18).
Hay un
sentido en el que el llamado a Abraham respondió a cada uno de sus hijos
creyentes. Es un llamado a la confianza absoluta en el Señor. Dios el Espíritu
Santo nos habla sobre las verdades de la Palabra de Dios y debemos dar un paso
de fe simple en Cristo. La fe Bíblica no es más que creer a Dios y actuar en Su
Palabra.
Si usted nunca ha puesto su
confianza en Jesús Cristo como su salvador personal, hágalo por favor ahora
mismo. ¡En el mismo momento que usted creyó en Cristo, usted satisface la gran
promesa que Dios dio a nuestro padre Abraham hace siglos!
(c) 2011 Mensaje por Wil Pounds. Traducción por David Zeledon.
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