Permita que la
Biblia sea su eterno consejero.
Génesis 6-9La
depravación del mundo en los tiempos de Noé (Génesis 6:1–12) es resumida por
Moisés para nosotros con estas palabras: "Y vio Jehová que la maldad de los
hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del
corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se corrompió la tierra
delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y
he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino
sobre la tierra" (vv. 5, 11–12).
Dios
tomo la iniciativa de salvar a Noé y a su familia (v.13). "Dijo,
pues, Dios a Noé: «He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena
de violencia a causa de ellos; y yo los destruiré con la tierra."
Dios
planeó el arca como el medio para la salvación de Noé y su familia. No hay
referencias de que Noé conociera anticipadamente la inundación, hasta que Dios
se las revelo a él. Las cosas estaban sucediendo normalmente antes que Dios le
hablara a él. El arca fue planeada por Dios solamente para salvar a la familia
elegida (Génesis 6:14-22). Nuestra salvación no es ningún accidente. El pecado
no tomo a Dios por sorpresa. Efesios 1:4, "según nos escogió en él antes de la
fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,"
La adoraron todos los habitantes de la tierra cuyos
nombres no estaban escritos desde el principio del mundo en el libro de la vida
del Cordero que fue inmolado"
(Apocalipsis 13:8).
Jesús
está en el arca y no puede hundirse. Cuando estamos en la barca con Jesús, nunca
nos hundiremos.
Muchos
intérpretes han observado la palabra hebrea en Génesis 6:14 no es la común para
"calafatear (zettet)," solamente el
significado de kapher "para cubrir."
En ninguna parte del Antiguo Testamento está traducida "calafatear." En todos
lados se traduce "hacer expiación." Para cubrirlo tanto adentro como afuera
"calafatear" el arca fue a prueba de agua. Hemos sido protegidos de la ira de
Dios por la perfecta cobertura que viene de Jesucristo. Nuestro abrigo de la ira
de Dios se encuentra solamente debajo de la sangre de Jesús. 1 Juan 1:7 dice:
"pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y
la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado". "Él
se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para
sí un pueblo propio, celoso de buenas obras..."
(Tito 2:14).
Hay
urgencia para que ahora entremos en el arca. Una vez que se cierre la puerta,
nadie más puede entrar. "Los que entraron eran macho
y hembra de cada especie, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la
puerta " (Génesis
7:16).
(c) 2011 Mensaje por Wil Pounds. Traducción por David Zeledon.
Haga click aqui para imprimir la página amistosa
|