Permita que la
Biblia sea su eterno consejero.
Romanos
3:21–4:25¿Cómo puede un Dios santo y justo ser justo y santo, y al mismo tiempo permitir que el hombre pecador entrar en Su presencia?
Dios lo hizo por amor. Dios ama al
pecador. Romanos 5:6-8 dice: "Cristo, cuando aún
éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá
alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguien tuviera el valor de morir
por el bueno. Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún
pecadores, Cristo murió por nosotros."
"Pero
ahora, aparte de la Ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por
la Ley y por los Profetas: la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo, para todos los que creen en él, porque no hay diferencia, por
cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos
3:21-23).
No es algo que se puede ganar, es un
regalo. No se puede ganar por ser obedientes a la ley de Dios. No se puede ganar
haciendo su mejor esfuerzo para agradar a Dios. No hay manera que usted puede
medir hasta los estándares de Dios. Se trata de una justicia "sin las obras de
la ley". Esto es aparte de la ley de cualquier tipo. Es un don de la gracia.
Es importante tener en cuenta que la
ley podría exigir justicia perfecta, pero era incapaz de producir la perfecta
justicia que Dios demanda. La razón se debe a que el hombre es pecador en el
centro mismo de su naturaleza. Hombre pecador depravado no puede producir
justicia a la vista de Dios, no importa cuántas leyes el pase.
Pablo
puede escuchar la súplica emocional de algunos de sus lectores: "¿Qué pasa con
los que nos hemos esforzado por agradar a Dios por medio de nuestro esfuerzo por
vivir en armonía con la ley de Dios? Usted no sugieren que esto es en vano, ¿te
¿Estamos mejor que aquellos que no obedecen la ley? ¿Hay distinción entre
ellos y nosotros? ¿Por qué esto no es justo?"
Hay quienes creen que la salvación depende de lo que el
penitente haga o deje de hacer, ya sea en forma siempre tan refinada. Ellos
enseñan no sólo la gracia, sino también buenas obras contribuye a la
justificación. El problema, sin embargo, esta es la enseñanza de una salvación
por obras. Va completamente en contra de la idea central de las Escrituras que
se destaca la salvación por gracia mediante la fe en Cristo solamente.
Nuestra
ecuación espiritual es la siguiente: Cristo + = _____________
justicia con Dios. Usted llena el espacio en blanco. Cristo + "mi
virtud", o Cristo + "mis buenas obras de justicia", o Cristo + "mi bautismo", o
Cristo + "mi membresía de la iglesia", etc.
La
ecuación correcta es: Cristo + nada = una relación correcta con Dios.
La Biblia enseña claramente que la
salvación es un don de Dios que se recibe por la fe en Jesucristo. Buscar en la
Biblia y él estudie Romanos 1:17; 3:28; 4:3, 6-8; Gálatas 2:16, 21; 3:10-13;
Efesios 2:9; Filipenses 3:9; 2 Timoteo 1:9; Tito 3:5.
La Ley y los profetas
testificaron que el don de Dios. La ley preveía un sistema de ofrendas y
sacrificios que los hombres pueden llevar al altar en el Templo. Este sistema
esperaba y se imaginó la muerte de Jesús como "el Cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo" (Juan 1:29).
Ahora
Pablo nos dice cómo podemos recibir este regalo de Dios.
Sólo hay una manera de recibir y que
es por la fe en Jesucristo. Es por la fe en Cristo, que se llega a una buena
relación con Dios. Él es el Salvador. Sólo Él nos salva. Se trata de una
relación viva con Cristo.
La fe no
está tratando de obedecer y cumplir con algún tipo de ley. No somos
nosotros mismos trabajando a un nivel emocional determinado. No es hacer
nuestro mejor esfuerzo para tratar de cumplir con alguna norma religiosa o
moral. Tratar de vivir de acuerdo con la ley de alguien, no importa de dónde
viene, no es fe. Eso es vivir por obras. Fe no es esperar que Dios te acepta
porque ha intentado su mejor
esfuerzo para vivir de cierta manera. Dios no ama ni te acepta porque te has
esforzado por hacer lo que crees que es
correcto.
El objeto
de la fe de Pablo es Jesucristo (Mateo 1:21; Juan 3:16; 14:6; Hechos 4:12).
"La
justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en
él, porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de
la gloria de Dios" (vv. 22-23).
Dios concede esta justa
relación como un regalo, sin
pago hecho por el que lo recibe. Se otorga sin ningún mérito humano. Por su
gracia bellamente expresa la idea de Pablo de la salvación como un regalo. Lea a
su conveniencia Primera de Timoteo 1:9; Tito 3:4.
Pablo
añade: "y son justificados gratuitamente por su
gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como
propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a
causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados" (vv.
24-25).
La justificación es un término forense
que significa declarar justo. Se encuentra enfrente de la condenación (Romanos
8:1, 33, 34). Sin embargo, Dios no declaró al hombre libre sin hacer algo acerca
de sus pecados. Recuerda que Dios tenía que ser fiel a su carácter. Él es santo,
y Su santidad demanda que El trate con el pecado.
El
apóstol Pablo nos dice que Dios nos redimió por la muerte de Jesucristo. "Redención"
indica la liberación por medio del pago de un rescate. Dios quitó la barrera de
la ira de Dios contra los pecadores por el pago de la propiciación. La ira
eliminando sacrificio de Jesús se volvió la ira de Dios lejos del pecador
culpable. En la traducción griega del Antiguo Testamento, la palabra
"propiciación" indica la sangre
rociada sobre la tapa del Arca de la Alianza, o propiciatorio.
Lo importante a destacar en esta
palabra es que lo que Dios hizo en Cristo evitó la ira divina de los pecadores.
La justicia de Dios está satisfecha
por la muerte de Cristo. La muerte de Cristo es un "sacrificio propiciatorio".
La justicia de Dios se cumple en la muerte de Jesús. Ahora Dios puede declarar:
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús"
(Romanos 8:1).
La propiciación significa
satisfacción. Santa ira de Dios está satisfecha por la muerte de Jesús como pago
por la pena de nuestro pecado. La justicia de Dios se cumple. La muerte de
Cristo es el único pago suficiente por el pecado. Mi deuda de pecado ha sido
pagada en su totalidad.
El
sacrificio no entra en vigor automáticamente, sin embargo. El hombre pecador
debe confiar en Cristo. El pecador creyente es justificado por la fe en Cristo.
La justificación es el acto soberano
de Dios por el cual Él declara justo al pecador creyente mientras él todavía
está en su condición pecaminosa. Es un acto judicial por el cual Dios declara al
pecador absuelto. En un acto divino de Dios declara al pecador que cree en el
sacrificio expiatorio de Cristo absolutamente aceptable para Dios desde el
momento de su confianza en el pago de Cristo por su pecado.
Puesto que el Padre está satisfecho
con su Hijo, Él también está satisfecho con los que creen en su Hijo. Por la fe,
nos hemos identificado con Jesucristo. Si Dios está satisfecho, entonces ¿por
qué no podemos estar satisfechos?
Dios i>
imputa (reconoce, los cargos a la cuenta) la culpa del pecador a Cristo y Su
justicia es imputada al pecador (Salmo 32:1, 2; Isaías 53:4-6; Romanos 5:18, 19;
2 Corintios 5:21). La imputación es el ajuste de cuentas o "carga a la cuenta"
de lo que a uno le pertenece propiamente a la cuenta de otro. A causa de la
redención realizada por Jesucristo, Dios imputa o atribuye nuestro pecado a la
persona de Jesucristo y su justicia imputa a la cuenta a través de la fe en él.
La palabra usada es la logizomai verbo
que significa "contar, calcular, de crédito, cargo a la cuenta de otro."
Pablo nos dice en Segunda de Corintios
5:21: "Él (Dios) lo hizo (Cristo), Al que no
conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia
de Dios en él." Jesucristo no tenía ninguna experiencia personal con el pecado.
Él estaba moralmente libre de
pecado. Él no era un pecador. Sin embargo, Dios "fue tratado
como pecado" el uno "Al que no conoció pecado". No es de extrañar clamó
desde la cruz: "Dios mío, Dios mío, por qué me has desamparado?" Él era Aquel
sin pecado muriendo por los pecadores condenados que es digno de la pena de
muerte. "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23a). Todos nuestros
pecados fueron imputados a Cristo, que era sin pecado. Murió en representación
del pecador culpable! No es de extrañar David puede gritar en su salmo:
"Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su
pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad y en cuyo
espíritu no hay engaño" (Salmo 32:1-2).
Por otra
parte, Pablo va a decirnos el propósito de la muerte de Cristo, "para que
nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él." Esta es la única manera en que
puede obtener la justicia de Dios. Dios imputa la justicia de Cristo a nuestra
cuenta en el momento en que creemos en él. Esta es la única manera que el hombre
pecadorspan style="mso-spacerun:yes"> puede tener una relación
correcta con Dios.
EEl apóstol
Pablo dice: "Permítanme ilustrar este hecho. Este es un ejemplo del Antiguo
Testamento".
"Porque ¿qué dice la Escritura?"
Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. "Pues ¿qué dice la
Escritura? Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia. Pero al que
trabaja no se le cuenta el salario como un regalo, sino como deuda; pero al que
no trabaja, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por
justicia. Por eso también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien
Dios atribuye justicia sin obras.
"Bienaventurados aquellos cuyas
iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el
hombre a quien el Señor no culpa de pecado" (vv. 3-8).span style="mso-spacerun:yes">
Los
Judíos ssuponen que Abraham fue
justificado por las obras o las obras de la carne (4:1-2).
Pablo declara que la fe lo salvó (vv.
3-5). Pablo se está refiriendo a Génesis capítulo quince. Dios se le apareció a
Abraham una noche clara y le mostró las estrellas del cielo. "Mira hacia el
cielo, Abe". El cielo estaba lleno de estrellas de la gloria resplandeciente de
horizonte a horizonte. Dios dijo: "Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas,
si es que las puedes contar.
Y añadió:—Así será tu descendencia."
El apóstol Pablo dijo: "Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia"
(cf. Génesis 15:6; Romanos 4:3). Abraham creyó a Dios.
Abraham recibió el don de la justicia
de 430 años antes que la ley fue dada a Moisés. El objeto de la fe es lo más
importante. No es una cuestión de cuán grande o pequeña es su fe, sino en lo que
usted ha fijado su fe. La pregunta es qué tan grande es tu Dios.
La fe de
Abraham creció a lo largo de un período de 25 años. ¡Se dio cuenta de que Dios
es el que resucita a los muertos! (vv. 17-18). Él es el Dios que hace de las
cosas muertas en vivo. Él llama a la existencia las cosas que no existen. Él es
el Creador. Abraham fijó su fe en Dios. Miró su cuerpo sexualmente muerto y
recordó que Dios resucito a los muertos. Él es el Dios que llama a la existencia
lo que no existe. ¿Habrá algo
demasiado difícil para Dios cuando Él dice que lo va a hacer? ¿Adoras a un Dios
que puede levantar a los muertos y el llamado a la existencia a lo que no
existe?
La palabra clave en Romanos capítulo
cuatro es "contado" (vv. 3, 4, 5, 6, 8, 9, 11, 22, 23, 24). Esto significa
cargar a su cuenta, con algo de crédito a la cuenta financiera de una persona.
Abraham creyó que Dios haría lo que dijo que haría. Dios transfirió justicia a
la cuenta de Abraham. Con las Obras ganas un salario; creyendo recibes un
regalo.
Jesucristo cumplió todas las promesas que Abraham tendría una semilla celestial
como también las semillasspan style="mso-spacerun:yes">
tterrenales. Cristo resucitó de entre los muertos como un Señor vivo para dar
vida a los hombres y mujeres cumpliendo así la promesa hecha a Abraham. Abraham
creyó en la promesa de Dios acerca de la semilla y estaba justificado.
¿Ganó Abraham
esa justicia? El verso cinco dice, no. Fue un regalo de Dios. Si usted
trabaja en algo, nunca es un regalo. Es lo que han ganado. Usted lo consigue
debido a su mano de obra. Se trata de una obligación. Un regalo no es una
obligación.
David es
otro destacado santo del Antiguo Testamento que viene a la mente de Pablo. David
era un buen justo, respetuoso de la
ley ciudadana, ¿no? No guardar la ley lo salvo? No, él no guardaba la ley, era
un adúltero y un asesino con sangre en sus manos. Él era culpable. Entonces,
¿cómo en el mundo DDios lo salvaría?
Estaba perdido en sus pecados y "Dios
atribuye justicia sin obras" (vv. 6-8). Él era el recipiente de la gracia de
Dios. Se humilló su corazón y le pidió a Dios que le perdone sus pecados. Él
creyó la palabra de Dios.
Romanos
4:9-13, 16 aclara este punto para Pablo. Abe fue circuncidado 14 años después de
que creía en la promesa! Además, la circuncisión era sólo un signo de justicia
que ya había recibido por la fe. El pueblo judío creía que la circuncisión era
lo que hacía un hombre agradable a Dios. Tenemos muchos hoy en día que creen que
el bautismo es lo que hace que un hombre sea aceptable. Ni la circuncisión ni el
bautismo lo hace. Abraham era un gentil cuando creyó la promesa de Dios! La
señal de la alianza llegó años más tarde.
¿Era porque él cumplió la ley? No, la
ley fue dada a Moisés 430 años después de Abe vivido!
EEn lo que
se refiere a la promesa que Dios dio a Abraham que tendría el hijo de la
promesa, Abe a todos los efectos prácticos era un hombre muerto. Él tenía 100
años, y su cuerpo estaba muerto en su capacidad de tener hijos. La matriz de
Sara era estéril. Era demasiado vieja para tener hijos, pero él tomó la palabra
a Dios. Él creyó a Dios. Él es el que llama a la existencia lo que no existe. Él
da vida a los muertos (vv. 17-22).
Nuestra deuda de pecado ha sido pagado
en su totalidad por Jesucristo (vv. 24-25). Jesús tomó el proyecto de ley y la
pagó en su totalidad en el Calvario. El pago era su propia sangre. Jesús
resucitó de entre los muertos y presentó el proyecto de ley como pago a su Padre
"Pagado en su totalidad " y se lo dio a su Hijo. El Hijo tiene la prueba.
La salvación viene sólo por la fe en Jesucristo. El Señor nos dice: "Toma. Es gratis. He pagado el costo para usted." No hay nada que puedas hacer, solo recibirla por la fe. Toma la palabra a Dios y descansar firmemente en él. o:p>
EEl
pecador justificado sigue siendo un pecador y no exento de pecados personales,
pero él todavía está visto y tratado como justo por Dios y con justicia por el
don de la justicia de Cristo por imputación. El creyente está en la justicia de
Jesucristo y sus pecados no se le imputan.
La justificación no significa "hacer
justo". La justificación significa que Dios nos acepta y nos ve como justos en
Cristo a pesar de que en nuestra experiencia vamos a cometer actos de pecado o
maldad. No vamos a ser perfectos en nuestra condición todos los días hasta el
día en que vemos a Jesucristo en el cielo. Pero somos pecadores
salvos.
La Biblia
dice: "a name="es-RVR1995-26058">Mas a todos los que lo recibieron, a
quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan
1:12). ¿Ha llegará un momento en su
vida cuando abrió su vida a Cristo y le pidió que fuera? tu Señor y Salvador,
Romanos 10:9-11 dice, "Si confiesas con tu boca
que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los
muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la
boca se confiesa para salvación."
& La Escritura dice: "Todo aquel que
en él cree, no será defraudado" (v. 13).
La salvación no es universal y
automáticamente se aplica a las personas. Usted es salvo cuando personalmente
cree en Jesucristo. La fe es la mano que recibe el regalo que Dios ofrece
gratuitamente. Usted debe recibir por la fe. En el momento que
añadimos obras o méritos, o la pertenencia a la iglesia, o el bautismo,
se destruye la gracia de Dios. Dios libremente, completamente
y totalmente nos salva. Es su trabajo solo. No aportamos nada a ella.
Somos "justificados gratuitamente por su gracia."
Supongamos por un momento que yo muriera esta noche y este
ddelante del SEÑOR Dios quien es el Juez Supremo del Universo. Sin duda,
él me preguntará: "Wil Pounds, ¿por qué debo dejarte entrar al cielo? Usted es
un pecador culpable. ¿Cómo se declara?"
Mi respuesta sería: "Me declaro
culpable, su señoría".
Mi abogado, Jesucristo, que está de
pie a mi lado, habla por mí. Él dice: "Su Señoría. Es cierto que Wil Pounds es
un grave pecador . Él es culpable. Él merece castigo eterno por sus pecados. Sin
embargo, Padre, Yo morí por él en la cruz y resucité de entre los muertos. Wil
Pounds ha puesto su fe y su confianza en mí y todo lo que he hecho por él en la
cruz. él es un creyente. morí por él, y él me ha aceptado como su sustituto. "
El Señor Dios se vuelve hacia mí y
dice: "¿Es eso cierto?"
Voy a
responderle: "Sí señor! Esa es la verdad. Estoy reclamando la sangre derramada
de Jesucristo para limpiarme de todos mis pecados. He puesto mi fe en Jesús para
salvarme por toda la eternidad. Esto es lo que usted ha prometido en su palabra.
Jesús dijo: "Porque de tal manera amó Dios al mundo (y esto incluye Wil Pounds)
que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna."
El Señor
responde: "¡Absuelto Por orden de este tribunal, exijo que sea puesto en
libertad El precio ha sido pagado por mi hijo."
La verdad es que todos "hemos sido
destituidos " de nuestro esfuerzo por alcanzar una relación con el Dios santo.
Necesitamos a alguien que nos rescate y nos libere. Esa persona tiene que ser un
sustituto para nosotros, porque el pecado exige la pena de muerte. Necesitamos a
alguien que es santo y justo ante los ojos de Jehová Dios. Sólo Él puede
satisfacer a los ojos santos de Dios. Dios en su rica misericordia para con
nosotros pecadores siempre provee a alguien.
Hechos
4:12; Juan 3:17-18, 36; 14:6; Efesios 2:8-9
No recibimos el perdón de Dios sólo de
una vez por todas. Es algo que hacemos repetidamente. Es la base misma sobre la
que nosotros, como cristianos vivimos. Constantemente tomamos el perdón fresco
de la mano de Dios. Es algo que hacemos todos los días. Es su regalo para
nosotros los que creemos. Ya está pagado. Todo lo que tienes que hacer es
recibirlo por fe. "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para
perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1:9). Nuestro
Salvador está dispuesto a perdonar en este momento y renovar nuestra comunión
con él. Si usted ha puesto su fe en Él, tú eres su hijo querido y
nunca va a cambiar! Clame su herencia en Cristo.
En estos
pasajes dde la Escritura es esencial
para nosotros tener en cuenta que hemos estado describiendo la vida cristiana.
Se comienza con un nacimiento espiritual. Si usted no está dando sus frutos
puede ser porque usted nunca ha nacido de nuevo. Ahí es donde este tipo de vida
comienza. Estamos siempre dispuestos a ayudarle a poner su fe y confianza en
Jesucristo como su Salvador personal. Aquí es donde usted puede encontrar la
manera de confiar en Cristo como su Salvador.
Cómo experimentar la paz con Dios
Si usted necesita ayuda para llegar a ser cristiano aquí
estaspan class="Apple-converted-space"> un
regalo para usted.
Mensaje por Wil Pounds y todo el contenido de esta página (c) 2012 por Wil Pounds. Traduccion por David Zeledon. Cualquier persona es libre de utilizar este material y distribuirlo, pero no puede ser vendido bajo ninguna circunstancia sin el consentimiento escrito del autor. "RVR1995" are taken from the Reina-Valera 1995 version Copyright © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Used by permission.Escritura citas de "LBLA" es la Biblia de las Américas (c) 1973, y la actualización de 1995 por la Fundación Lockman. Usado con permiso.
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