Permanecer en Cristo
abideinchrist.org
. . . .
- Acceso
-
Adopción
-
Ángeles
-
Bautismo por el
Espíritu Santo
- Comunión con Dios en Cristo
- Conforme a la Imagen del Hijo
de Dios
- Deidad de Cristo Jesús
- Elección
- Esperanza
- Eterno
Cristo-céntrico
Posición del Creyente
- Gracia
- Gloria de los Creyentes
- Hijo del Hombre
- Imputación
- Jesús
- Justificación
- La Muerte Sacrificial
de
Jesucristo
- Mesías - el Ungido de Dios
-
Muerte
- Muerte y el Cielo
- Perdón
- Permanecer
- Predestinado
- Propiciación
- Propósito Eterno de
Dios
- Regeneración, Nuevo Nacimiento
- Salvación, salvo, liberación
- Santificación - el Agente de la
-
Santificación - distinción de otras doctrinas
- Sanctificacion perfecta
- Santificación - posicional
- Santificación principios
- Santificación progresiva
- Santificación - el significado de
- Seguridad Eterna
- Sacrificio Sustitutivo de
Jesucristo por el Pecado
- Unión Vital en Cristo
- Vida Eterna
El primer paso en nuestro
crecimiento en la santidad es considerar
o contar como verdad lo que en el fondo es verdad,
Dios nos ha sacado de Adán y nos ha unido a Jesucristo. Hemos
sido trasladados del reino de la muerte al reino de Dios. El apóstol
Pablo nos ha dado algo fácil
de entender y fácil de aplicar el principio que dice: "Así
también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en
Cristo Jesús, Señor nuestro" (Romanos 6:11). "Así también vosotros
consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús"
(Romanos 6:11).
El
hecho básico en la mente de Pablo es el creyente,
que a muerto al pecado. Es la identidad del creyente, que ha
muerto al pecado. No puede vivir en el pecado.
Esta es
la primera exhortación en el libro de Romanos. Realmente estamos muertos
al pecado y vivos para Dios. Se refiere a un acontecimiento del pasado,
porque hemos muerto al pecado, tenemos que contar, considerar,
reconocer, siempre y contar
de este hecho. Puesto que esto es verdad
nosotros somos transformados por la renovación de nuestra mente
(Romanos 12:1-2). En Lo que se enfocas tu mente eso determina en forma
genial lo que se convertirá
cuando sea un cristiano. Usa tu mente como un instrumento de la justicia
en lugar de una mentalidad carnal.
Pablo está diciendo que esto es lo que usted es "en Cristo." Sea lo que
es para la gloria de Dios. No trate de ser lo que no es, eso es ser
hipócrita. Siga adelante y cuente, cuente
o calcule en el gran hecho de que quien es usted "en Cristo."
Pablo aplica la gran verdad de nuestro trato con el pecado.
"Consideremos" está en la posición fundamental. No se nos ordena a ser
muertos al pecado y vivir para Dios. Estamos para recibir los hechos y
contar con lo que se obtuvo en virtud de nuestra unión vital con Cristo.
Ser "muertos al pecado" es el resultado de
una vez por todo el acontecimiento decisivo de haber muerto al
pecado, por la unión con Cristo en la eficacia de su muerte.
La
muerte y resurrección de Cristo ha cambiado nuestra posición eternamente
con Dios y por lo tanto debemos vivir en armonía con esa
nueva posición con él.
El
tiempo presente en el griego y los puntos de contexto a un proceso
continuo. Esta es una realidad que continúa durante toda la vida
cristiana. Es un hecho y no cambia.
El
apóstol Pablo hace hincapié en que el creyente ha de tomar en serio su
muerte con Cristo (Romanos 6:8) y la muerte de Cristo al pecado (Rom.
6:10). Puesto que Cristo ha muerto al pecado, y puesto que el creyente
ha muerto con Cristo, el creyente está muerto al pecado y debe
reconocer el hecho de esa
muerte.
Pablo dice que el creyente ha de contarse a sí mismo como muerto a él.
Siente la tentación y, a veces peca. El pecado del creyente es bastante
fuera de lugar. Él ha sido puesto en libertad. Es como si estuviéramos
muertos. Donde el pecado se refiere
él está entre los muertos. Al igual que la persona muerta que ha
sido liberado de su dominio. La muerte es permanente. Una vez unidos a
Cristo, él debe contarse a sí mismo como muerto al pecado para siempre.
El
cristiano debe considerar
también que está vivo para Dios. Su vida ha tomado una dirección
diferente, que se dirige al servicio de Dios.
El
creyente es "en Cristo" denota una relación de vida que lo une a su
Señor. Tenemos una relación íntima con nuestro Salvador. Es sólo cuando
estamos "en Cristo" que podemos vivir para Dios. Dios siempre ve al
creyente "en Cristo".
Debido a este gran hecho
Pablo escribe: "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de
modo que lo obedezcáis en sus apetitos; ni tampoco presentéis vuestros
miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos
vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros
miembros a Dios como instrumentos de justicia. El pecado no se
enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la Ley, sino bajo la
gracia" (Romanos 6:12-14).
Cada cristiano maduro luchas con el pecado todos los días (1 Juan
1:8-10; 2:1-2). Lo más serio es que usted está en su vida espiritual más
sensible que usted esta a la presencia del
pecado en su vida. Estamos en una
guerra espiritual y será hasta que veamos a Jesús cara a cara en el
cielo. Es nuestra responsabilidad como creyentes de luchar contra el
pecado. Es fácil ceder a nuestros cuerpos a la naturaleza pecaminosa,
pero tenemos una opción. Vivimos en estos cuerpos de carne, pero también
estamos "en Cristo." El "hombre nuevo" o persona nueva en Cristo siempre
aborrecerá el pecado y perdurará por
la justicia.
El
pecado sigue siendo una fuerza con la cual tenemos que tratar en la vida
cristiana. Tiene su dominio sobre nosotros a través de nuestros cuerpos
físicos. La lucha con el pecado es desde dentro. Se puede controlar
nuestros cuerpos si nos sometemos a él. Puedo llegar a ser un esclavo de
los deseos de la carne. Es posible que podamos ofrecer nuestros cuerpos
al pecado como instrumentos de iniquidad, pero no tiene que hacerlo.
El
Espíritu Santo trabaja para producir el carácter santo de Cristo en el
creyente. "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo
que lo obedezcáis en sus apetitos" (Rom. 6:12). No tenemos que ceder
ante el reino del pecado en nuestros cuerpos. Ahora hay un nuevo
principio que trabaja en
nosotros, porque estamos unidos a Cristo. "Cristo en vosotros, la
esperanza de gloria." Contamos con su vida y su poder disponible para
nosotros. Jesús dijo a sus discípulos: "Yo en vosotros, y vosotros en
mí." Ese es el secreto y el principio para la vida sobre el pecado. No
tenemos que ceder nuestros cuerpos al pecado. Ya no somos esclavos del
pecado.
Cuando el apóstol Pablo dijo: "No presentéis " (Rom. 6:13) Él está
apuntando a un final de una actividad. "Ni tampoco presentéis vuestros
miembros al pecado." "Que no reine el pecado" es el imperativo (Rom.
6:12). El pecado no tiene dominio sobre el creyente, por lo tanto no
deje que el reine.
Por
otra parte, no todo es negativo con Pablo. Él pone el énfasis
en la vida nueva en Cristo. Ahora
podemos ofrecer nuestros cuerpos como instrumentos de justicia. "De una
vez por todas, presentaos a Dios" (v. 13). Ahora que usted sabe quién es
"en Cristo," siga adelante y
actué como corresponde.
El
creyente ha "muerto al pecado," pero él no está muerto, está vivo en
Cristo. Presentes "los miembros" a Dios "como instrumentos de justicia."
Ahora que pertenecen a Dios use
vuestro cuerpo para los propósitos de Dios y
gloria.
Los
creyentes no son esclavos del pecado, la carne y el diablo! Jesucristo
es su Señor. Tenemos que presentarnos ante Dios como personas que han
resucitado de los muertos. Vamos a presentarnos nosotros mismos y a
nuestros miembros de una vez por todas a el compromiso con él.
Una
de las cosas que he encontrado tan beneficioso en mi crecimiento
personal y para ayudar a los demás creyentes es hacer de una vez por
todo el compromiso de su vida a Cristo y luego a comenzar cada día con
un compromiso renovado de ese día para él. "Señor Jesús, encomendó este
día a usted. Aquí está mi vida, tómela
y viva su vida en y a través de mí. Me pongo a su disposición
para hacer lo que quieras en y a través de mí en este día. En el nombre
de Jesús yo oro."
1.
En Lo que se enfoca tu mente eso determina en forma genial en lo que se
convertirá un cristiano.
2. El creyente tiene una
nueva identidad. Ha muerto al pecado y no pueden seguir viviendo en
pecado. Él está vivo en Cristo.
3. Vosotros consideraos
muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.
4. Usa tu mente y el cuerpo como un instrumento de justicia.
5. Dese cuenta de su
posición en Cristo y actué como corresponde.
Mensaje por Wil Pounds y todo el contenido de esta página (c) 2011 por
Wil Pounds. Traduccion por David Zeledon. Cualquier persona es libre de utilizar este material y
distribuirlo, pero no puede ser vendido bajo ninguna circunstancia sin
el consentimiento escrito del autor.
"RVR1995" are taken from the Reina-Valera 1995 version.
Copyright © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Used by permission.
Escritura citas de
"LBLA" es
la Biblia de las
Américas (c) 1973, y la actualización de 1995 por la Fundación Lockman.
Usado con permiso.