La Justicia Atribuida de Dios

La Justicia Atribuida de Dios

 

Dios atribuye o acredita la perfecta justicia de Jesucristo al pecador creyente, mientras él está todavía en su condición de pecador.

Dios ha manifestado Su justicia aparte de la Ley "la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él" (Romanos 3:21-22). La razón de esta posición de juicio ante un Dios justo es por cuanto "todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (v. 23). La base sobre la que Dios puede justificar al creyente pecador, que todavía está en su condición de pecador es porque esta justificación es " un regalo por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien puso como propiciación por medio de la fe en su sangre" (vv. 24-25).

Romanos 5:12-21 enseña la imputación o la carga del pecado de Adán a la raza humana. Debido a que Adán pecó, como la cabeza federal de la raza humana, Dios considera a todos los hombres como pecadores. Nosotros todavía tenemos la vieja naturaleza pecaminosa de Adán (vv. 12-14), y la sentencia de muerte  esta impuesta en nosotros (6:23). El efecto de la caída de Adán es universal. Todos somos hijos caídos e hijas del antiguo Adán. No nos convertimos en pecadores por el pecado, pecamos porque somos pecadores por naturaleza. Nosotros pecamos porque somos pecadores.

El juicio de Dios descansa en todos los hombres, fuera de una relación salvadora con Jesucristo a causa del pecado imputado, nuestra naturaleza pecaminosa heredada y nuestros pecados personales.

Somos culpables ante Dios y merecemos la pena de muerte, hasta que venimos a Cristo solamente para una posición correcta delante de Dios (Rom. 6:23).

Por otra parte, de una manera similar, el pecado del hombre es imputado a Cristo (2 Cor. 5:21). Jehová, el SEÑOR Dios, puso en Su hijo, el Cordero de Dios, la iniquidad de todos nosotros (Isaías 53:5; Juan 1:29; 1 Ped. 2:24; 3:18). Hubo una transferencia judicial de los pecados del hombre a Jesucristo, Dios cargo en él nuestros pecados, y murió en nuestro lugar.

El pecado del hombre fue imputado a Cristo, cuando Él se hizo ofrenda de pecado para todo el mundo (2 Cor. 5:14-21; Heb. 2:9; 1 Juan 2:2).

Cristo "fue herido" por mis transgresiones. Fue molido por mis pecados. El castigo de mi paz cayó sobre Jesucristo. Por su llaga yo soy curada. "todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53:4-6; cf. 1 Pedro 2:24-25). Isaías uso las palabras más fuertes posibles para describir una muerte violenta y angustiosa en el v. 5. Fue el golpe divino del juicio, cuando Cristo fue herido por nuestras rebeliones."

Nuestros pecados fueron atribuidos a Cristo, y Él fue a la cruz y murió como nuestro sustituto (Romanos 5:6-8).

La justicia de Dios es atribuida a todos los que creen en Cristo, para que ellos puedan comparecer ante Él en toda la perfección de Cristo.

Cada pecador salvo ha sido "hecho" la justicia de Dios (1 Cor. 1:30; 2 Cor. 5:21; Rom. 5:21-23). Esta justicia atribuida no es algo que el hombre hace o gana.

Esta es la gracia de Dios.

"Dios ve al creyente como una parte viva de Su propio Hijo" por nuestra identificación con Él por el bautismo del Espíritu Santo. Somos miembros de Su cuerpo (1 Cor. 12:13; Juan 15:1, 5). Dios nos ve "en Cristo" y nos justifica para siempre. Él nos ve vestidos con la ropa de justicia de Cristo.

Por lo tanto, Dios le ama a usted y a mi mucho como ama a Su propio Hijo (Juan 17:23). Él nos acepta como Él acepta a Jesús Cristo (Efesios 1:6; 1 Ped. 2:5). Él nos ve de la misma manera que ve a Su propio Hijo (2 Cor. 5:21; Rom. 3:22: 1 Cor. 1:30). Cristo es la justicia de Dios, y aquellos que creen en Él son hechos justicia de Dios por estar "en Cristo." Nosotros estamos completos en Cristo (Col. 2:10), por lo tanto, Dios Padre nos ve perfectos para siempre (Heb. 10:10, 14).

Esta justificación es la posición eterna de los creyentes delante de Dios. En nuestra vida diaria estamos muy lejos de la posición perfecta legal con Dios y debemos "crecer en la gracia y el conocimiento de Cristo".

Entonces, ¿cómo vamos a vivir nuestras vidas? Ahora somos esclavos, no de nuestra naturaleza antigua adánica, sino de la justicia de Dios. El Espíritu Santo produce a través de nosotros la justicia de Dios. "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efe. 2:10). La justicia imputada se convierte en la base de una justicia impartida a través de nosotros por el Espíritu Santo.

Selah!

Mensaje por Wil Pounds (c) 2009 traducido por Katia Blandin

 

 
    Mensaje por Wil Pounds y todo el contenido de esta página (c) 2017 por Abide in Christ, Inc. Cualqier persona es libre de usar y distribuir este material, pero no puede ser vendido bajo niguna circunstancia, y sin la autorizacion del autor. Cotizaciones de escritura de la Santa Biblia Reina y Valera Revision 1995. Usado con permiso.  "RVR1995" are taken from the Reina-Valera 1995 version. Copyright © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Used by permission. Escritura citas de  "LBLA" es la Biblia de las Américas (c) 1973, y la actualización de 1995 por la Fundación Lockman. Usado con permiso.

     

  • Google
      Web www.AbideInChrist.org
 

SELAH 365 Devocionales Diario

Índice de 365 devociones y arrancadores de sermones.

 

Christo en Antiguo Testamento

Estudiar el tema principal de la Biblia con estas profecías y tipos en el Antiguo Testamento de la venida del Mesías, Jesucristo.

Sermones Expositivos

Sermones gratis y estudios bíblicos indexados por referencia bíblica y estudios doctrinales.